KIT presencial, cómo fue

Un grupo de personas, entre adultos y niños, posan y sonríen enérgicamente al aire libre frente a una cadena montañosa en un día nublado.

¡Ya casi ha pasado un mes! El tiempo vuela…

El finde del 2 al 4 de junio tuvimos la primera edición del KIT presencial (formación CNV residencial que ofrezco con mi compañera Franzina Balagué) y todavía tenía pendiente contaros cómo fue.

La verdad, para mí fue un fin de semana intenso y repleto de retos y aprendizajes.

Cuatro personas están sentadas o de pie sobre colchonetas en una habitación rústica, mientras una jirafa de peluche descansa en el suelo de madera rodeada de tarjetas de papel.
Tres personas trabajan en una mesa de madera al aire libre con papeles y artículos de papelería; una persona tiene una hoja de papel apoyada en la espalda. Al fondo se ven árboles y montañas.
Un grupo de personas se sienta en círculo sobre colchonetas alrededor de un tablero con tarjetas de colores etiquetadas, participando en una actividad o debate de grupo en el interior.

Lo aprovechamos al máximo ofreciendo dinámicas variadas para ayudar a las participantes a integrar las herramientas de la Comunicación NoViolenta de forma práctica y vivencial.

Aunque también hubo espacio para las explicaciones teóricas y compartires del grupo, que para mí son igualmente importantes para entender lo que propone este enfoque.

El reto más grande para mí fue mantenerme centrada a lo largo de todo el fin de semana, para poder sostener y atender las necesidades del grupo sin desatender las mías propias.

Tres personas están de pie en una habitación con alfombras azules en el suelo, manteniendo una discusión cerca de una pizarra blanca y grandes hojas de papel con notas en la pared.
Dos hombres sentados en sillas de madera frente a frente al aire libre, con una cesta en el suelo y una silla vacía entre ellos. Uno de ellos lleva una cinta en la cabeza con un pequeño objeto.
Varias personas permanecen en parejas al aire libre, en suelo seco, conversando o realizando actividades, con árboles y montañas de fondo bajo un cielo parcialmente nublado.

Esto es una de las claves de la CNV y requiere un continuo movimiento entre “me escucho-te escucho”. Lo que a veces en mis talleres llamo “oreja adentro + oreja afuera”.

¡A mí me sirve! Y estoy muy satisfecha con la experiencia, con toda su intensidad: hubo momentos de conexión, de complicidad, de fluir… de mucho aprendizaje compartido. De diversión, de disfrute.

Y sobre todo, necesidades muy cubiertas de realización, de sentido.

Dos personas están sentadas al aire libre en sillas de madera, frente a frente y hablando. Una lleva un sombrero de sol marrón con orejas de oso; la otra, una diadema amarilla con antenas. Al fondo se ven árboles y bancos.
Dos personas sentadas en un colchón azul leen juntas un documento. Detrás de ellos, grandes hojas de papel con notas manuscritas están pegadas a una tela estampada en la pared.
Dos personas sentadas en sillas frente a frente al aire libre, ambas con diademas con orejas falsas de animales. Al fondo hay una mesa de picnic de madera y vegetación.

Para las participantes, por lo que compartieron en la ronda de cierre, también estuvo lleno de aprendizaje, conexión y crecimiento.

Y eso es lo más importante para mí, para nosotras: crear y sostener espacios de aprendizaje en un marco de honestidad y empatía, de cuidado y respeto mutuo.

Para seguir integrando la Comunicación NoViolenta en nuestra vida.

La próxima edición seguramente será para julio de 2024.

Un grupo de diez personas, entre las que hay niños con la cara borrosa, posan y sonríen al aire libre con las montañas de fondo.

Mientras tanto, abro otros espacios para aprender, crecer y conectar este verano en Cunit:

Y si quieres aprovechar estos meses para trabajar algún tema personal conmigo en sesiones individuales, agenda una sesión gratuita de 15 minutos, me cuentas y vemos cómo te puedo ayudar.

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